Coste de traducción web: ¿plugin de traducción automática, personal propio o traducción profesional?

El coste de traducción web depende menos del precio por palabra que de cuatro factores: cuántas palabras hay que traducir realmente una vez eliminadas las repeticiones, con qué frecuencia cambia el sitio, cuántos idiomas se añaden y con qué limpieza sale el contenido de su CMS. Un plugin resulta barato para páginas de bajo riesgo; las páginas legales, de producto y de campaña necesitan personas. DEMA Solutions traduce sitios web a partir de exportaciones del CMS y mantiene sincronizada cada actualización.

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A quién va dirigida esta guía

Esta guía está pensada para quienes han recibido el encargo de «tener la web en alemán, francés e italiano para el próximo lanzamiento»: responsables de marketing, de comercio electrónico y de canales digitales, y los equipos web que les dan soporte, en empresas B2B y B2C que venden en toda Europa.

Sus preguntas son prácticas. ¿Basta un plugin de traducción automática o dañará la marca? ¿Puede hacerlo un compañero que habla el idioma? ¿Por qué dos presupuestos para el mismo sitio son tan distintos? ¿Cómo se saca el texto del CMS y se vuelve a cargar sin romper nada? ¿Y cómo se evita que las versiones traducidas se queden por detrás del original? Los apartados siguientes responden a cada una. Los equipos que publican una aplicación web en lugar de un sitio se enfrentan a esa última pregunta cada semana, y la localización continua de aplicaciones y SaaS es la forma de mantener todos los idiomas al mismo ritmo.

Las tres formas de traducir un sitio web

Hay tres opciones realistas, y la mayoría de las empresas acaba combinándolas. La elección tiene menos que ver con cuál es la mejor en general y más con qué tratamiento merece cada contenido.

Plugins de traducción automática y traducción automática. Muchos CMS y sistemas de tienda online ofrecen plugins que pasan cada página por un motor de traducción automática, sobre la marcha o una sola vez, y publican el resultado. Motores como DeepL generan hoy un texto fluido en muchas combinaciones lingüísticas, y en un sitio grande la vía del plugin es rápida y económica. Los límites aparecen en los detalles. El motor no conoce los nombres de sus productos, su terminología aprobada ni su tono de voz, traduce cada cadena sin ver la página en la que aparece y nadie revisa el resultado antes de que lo lean los clientes. Algunos plugins traducen en el momento de mostrar la página y nunca guardan el texto, lo que impide revisar o corregir frases concretas.

Personal bilingüe. Un comercial de Múnich o una compañera de la filial de Lyon conocen el mercado y el producto, y eso tiene valor. El coste no es bajo, sino oculto: la traducción compite con su trabajo real, los plazos se alargan, la calidad depende del tiempo y de la capacidad de redacción de una sola persona y no se guarda nada para reutilizarlo. Cuando esa persona se va, el conocimiento de cómo suena la marca en su idioma se va con ella. Los compañeros bilingües son mucho más útiles como revisores de las páginas clave y como responsables de aprobar la terminología que como traductores de todo el sitio.

Traducción y localización profesionales. Un proveedor profesional trabaja a partir de una exportación de su contenido, cuenta con lingüistas nativos para cada mercado, aplica su glosario y su guía de estilo, revisa el trabajo y entrega archivos listos para cargar. La localización va más allá de la traducción: fechas, unidades, monedas, formatos de teléfono, referencias legales, ejemplos y llamadas a la acción se adaptan al mercado. El precio por palabra es más alto que el de un plugin, pero el trabajo está revisado, se guarda en una memoria de traducción reutilizable y el texto repetido no se paga dos veces. Nuestros servicios de traducción de sitios web siguen exactamente este modelo.

Riesgos de calidad y de marca de la traducción automática

La traducción automática no es un riesgo en sí misma. Lo es publicarla sin revisar. Los problemas más frecuentes son previsibles, y cada uno tiene un coste que no aparece en la factura del plugin.

El primero es la terminología. Un motor automático puede traducir el nombre de su línea de productos, traducir el nombre de una función de tres maneras distintas en tres páginas o verter un término técnico con una palabra genérica que sus compradores nunca buscarían ni utilizarían. El segundo es el tono: un motor no sabe si su marca trata a los clientes de tú o de usted, y puede alternar ambas formas en la misma página. En alemán y en italiano, esa diferencia salta a la vista del lector, igual que en español.

El tercer riesgo es el contexto. Los botones, los elementos de menú y las etiquetas de los formularios son cadenas cortas sin una frase alrededor. «Order» puede ser sustantivo o verbo, «Free» puede significar gratuito o disponible, y el motor adivina. Los errores en estos microtextos son pequeños, pero están justo donde actúan los clientes: en el proceso de compra, el registro y los formularios de contacto. El cuarto es la capacidad de persuasión. Los titulares, los mensajes y las llamadas a la acción que funcionan en el idioma original a menudo pierden fuerza traducidos literalmente, porque se apoyan en el ritmo, en referencias culturales o en juegos de palabras. Son las líneas que más necesitan un redactor nativo o una transcreación completa, que forma parte de nuestro trabajo de traducción de marketing y transcreación.

Nada de esto significa que la traducción automática no tenga cabida. Significa que debe funcionar con su terminología y que una persona debe revisarla allí donde el texto conlleva riesgo. La diferencia entre la posedición ligera y la completa determina cuánta revisión se hace y con qué nivel de exigencia.

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Páginas legales, datos de producto y contenido de comercio electrónico

No todas las páginas conllevan el mismo riesgo, y un presupuesto sensato lo refleja.

Páginas legales y de cumplimiento. Las condiciones generales, los avisos de privacidad, la información sobre cookies, las políticas de devolución y garantía y el aviso legal los redactan abogados para un ordenamiento jurídico concreto. Traducirlos palabra por palabra no los hace válidos en otro país, y traducirlos automáticamente es una fuente de responsabilidad. El Derecho europeo de consumo permite a los Estados miembros fijar requisitos lingüísticos para la información contractual que se facilita a los consumidores, y la normativa de protección de datos exige que la información sobre privacidad sea clara y comprensible para quien la lee. Lo práctico es que sus asesores jurídicos confirmen qué textos deben adaptarse a cada mercado y que después los traduzcan especialistas en traducción jurídica y los revise un abogado antes de publicarlos. Nuestro artículo sobre la traducción de contratos y condiciones generales explica qué versión lingüística prevalece y por qué la revisión de un abogado debe cerrar el proceso.

Datos de producto. Los nombres de producto, las especificaciones, las dimensiones, los materiales, las instrucciones de cuidado y la información de seguridad deben ser exactos y coherentes con sus envases, manuales y catálogos. Este contenido es muy repetitivo, lo que lo hace ideal para la memoria de traducción y, en catálogos grandes, para la traducción automática con posedición. Las unidades y los separadores decimales merecen una atención especial: una dimensión de producto que pasa de 1,5 a 15 en un paso de conversión de formato es un pedido devuelto.

Contenido de comercio electrónico. Una tienda online lo multiplica todo: textos de categoría, filtros y atributos, guías de tallas, información de entrega y de pago, correos transaccionales, mensajes de error y el propio proceso de compra. Gran parte de este contenido no está en el editor de páginas, sino en bases de datos de productos, archivos de plantilla o modelos de correo, y es fácil olvidarlo en el primer presupuesto. Un inventario completo de dónde está el texto de la tienda es el paso más útil antes de pedir precios. Una tienda online que vende a consumidores en la UE puede tener que cumplir además los requisitos de la Ley Europea de Accesibilidad, que afectan a las páginas de producto, al proceso de compra y a los documentos que descargan los clientes. Las tiendas cuyo texto procede de una base de datos de productos tienen un segundo grupo de problemas, que nuestra guía sobre la traducción para ecommerce analiza campo por campo.

Páginas de campaña y de marca. La página de inicio, las páginas de destino y las principales páginas comerciales las lee cada cliente potencial y transmiten la marca. Suponen una pequeña parte del recuento de palabras y la mayor parte de la impresión que se causa, por lo que merecen una revisión de redacción nativa o una transcreación aunque el resto del sitio se posedite. La diferencia entre ambos tratamientos, y cuándo un titular necesita reescribirse en lugar de traducirse, se explica en nuestra comparación entre transcreación y traducción.

Cómo funciona una exportación del CMS (XLIFF, CSV y otros formatos)

La traducción profesional de un sitio web no debería obligar a nadie a copiar texto del navegador en una hoja de cálculo. La mayoría de los CMS y sistemas de tienda actuales, directamente o a través de una extensión multilingüe, pueden exportar el contenido traducible como archivos, y los archivos traducidos se importan después en las versiones lingüísticas de las mismas páginas.

XLIFF es el formato estándar de intercambio para la traducción. Es un archivo XML que contiene cada segmento original con un destino vacío al lado, además de identificadores que indican al CMS exactamente dónde va cada traducción cuando vuelve. Como el código, el diseño y la estructura se quedan en el CMS, el traductor trabaja solo con el texto y no puede romper el diseño. Las exportaciones en CSV y en hoja de cálculo son habituales para los datos de producto y los sistemas de tienda: una fila por producto o por cadena, una columna por campo, y el idioma de destino en columnas nuevas. Los archivos JSON y otros archivos de recursos son típicos de las aplicaciones de una sola página y de las interfaces de aplicaciones, y a veces se utilizan archivos HTML para los sitios estáticos.

Algunos detalles deciden si la importación va bien. La exportación debe incluir los títulos de página, las metadescripciones, los textos alternativos de las imágenes y los slugs de las URL, no solo el cuerpo del texto, porque las páginas traducidas necesitan títulos y descripciones traducidos y los enlaces hreflang correctos entre versiones lingüísticas. Los shortcodes, las variables y los marcadores de posición deben protegerse para que no se traduzcan. El texto incrustado en imágenes, sliders o PDF necesita una vía aparte. Y alguien de su equipo debería hacer una exportación e importación de prueba con dos o tres páginas antes del proyecto completo, lo que revela pronto los campos que faltan. DEMA entrega los archivos en el formato de exportación de su CMS, como XLIFF, HTML, JSON o CSV, listos para que su equipo web los cargue.

Mantener sincronizadas las actualizaciones

La primera traducción es un proyecto. Todo lo que viene después es un proceso, y ahí es donde fallan la mayoría de los sitios multilingües: se lanzan productos, cambian los precios, se reescriben las páginas de destino y las versiones traducidas se quedan donde estaban. Seis meses después, la web en alemán describe una gama de productos que ya no existe.

Tres hábitos mantienen alineadas las versiones lingüísticas. Primero, decidir quién activa la traducción: lo ideal es que publicar o modificar una página en el idioma original marque automáticamente como desactualizadas sus versiones lingüísticas, algo que permiten muchas extensiones multilingües de CMS. Segundo, enviar las actualizaciones en lotes regulares, semanales o mensuales según la frecuencia con que publique, y no frase a frase por correo. Tercero, exportar solo lo que ha cambiado. Una buena exportación envía los segmentos nuevos y modificados, con el texto sin cambios ya cotejado con su memoria, de modo que nunca vuelva a pagar la página entera porque se ha movido un párrafo.

Memoria de traducción y glosario para las actualizaciones recurrentes

Dos recursos marcan la diferencia entre un sitio web cuyo mantenimiento sale cada vez más barato y otro que cuesta lo mismo cada vez.

Una memoria de traducción guarda cada par de frases original y traducida ya aprobado. Cuando el contenido se vuelve a exportar, cada frase que ya estaba traducida se reconoce y se reutiliza, y las frases parecidas a otras anteriores se ofrecen al traductor como punto de partida. En un sitio web, donde la navegación, los pies de página, los atributos de producto, la información de entrega y las llamadas a la acción se repiten en cientos de páginas, este aprovechamiento es grande. La memoria debe ser suya y entregarse en un formato portátil, para que pueda cambiar de proveedor sin empezar de nuevo; ese es el razonamiento que hay detrás de ser el propietario de su memoria de traducción. Si ya tiene traducciones de un proyecto anterior pero no una memoria, alinear las traducciones existentes en una memoria permite recuperar ese trabajo.

Un glosario recoge sus términos aprobados en cada idioma: nombres de producto que se mantienen en inglés, nombres de funciones, términos técnicos y palabras que no quiere ver nunca. Es lo que mantiene el sitio web coherente con su catálogo, sus envases y sus manuales, y es la mejor manera de que la traducción automática se comporte como debe. Elaborarlo con sus equipos de producto y de marketing exige un pequeño esfuerzo inicial, y nuestra guía para mantener coherente la terminología entre traductores y proveedores explica cómo empezar, mientras que un servicio específico de gestión terminológica se ocupa de ella en gamas más amplias. Una breve guía de estilo para la traducción hace lo mismo con el tono: tratamiento formal o informal, cómo manejar los anglicismos y cómo deben sonar las llamadas a la acción en cada mercado.

Qué determina el coste de traducción web

Entonces, ¿cuánto cuesta traducir una página web? Cualquier respuesta honesta empieza por los factores, porque un precio por palabra por sí solo dice muy poco. Dos presupuestos para el mismo sitio pueden diferir mucho simplemente porque un proveedor ha contado las repeticiones y el otro no. Si lo que necesita traducir es un manual técnico, le explicamos qué enviar para recibir un presupuesto de traducción fiable.

El recuento de palabras, bien medido. El recuento real es el que contiene la exportación, no el que se estima a partir de la lista de páginas. Cuente el cuerpo del texto, los metadatos, los textos alternativos, los microtextos, los datos de producto y los correos transaccionales. Los equipos suelen quedarse cortos porque olvidan todo lo que no está en el editor principal de páginas.

Repeticiones y coincidencias. Los sitios web son extremadamente repetitivos. El texto que aparece en muchas páginas, o que coincide con una traducción anterior de su memoria, debería facturarse a una tarifa reducida o no facturarse, según lo acordado. A modo de ejemplo, una tienda con 40.000 palabras en su exportación podría contener solo 22.000 palabras únicas una vez eliminados los atributos repetidos y los textos estándar, y una segunda tanda de actualizaciones unos meses después podría contener 3.000 palabras nuevas y 5.000 con coincidencia parcial. Pida a cada proveedor un análisis que muestre estas categorías por separado.

Actualizaciones y frecuencia. Un sitio que cambia cada semana necesita un proceso, no una serie de proyectos puntuales. Los lotes pequeños y regulares con aprovechamiento de la memoria cuestan mucho menos a lo largo de un año que las grandes retraducciones esporádicas, y mantienen exactas las versiones lingüísticas.

Número de idiomas. El coste crece de forma casi lineal con los idiomas, así que conviene priorizar. Empiece por los mercados que generan ingresos, traduzca allí el sitio completo y valore un sitio reducido, por ejemplo páginas de producto, contacto y páginas legales, para los mercados que todavía está probando.

Nivel de tratamiento. La traducción automática con posedición completa, la traducción humana con revisión y la transcreación de titulares son tres servicios distintos con tres niveles de precio distintos. Asignar a cada tipo de contenido el tratamiento adecuado es la principal palanca sobre el precio de la localización web.

Integración técnica. Una exportación e importación limpias son baratas. Copiar texto de un sitio publicado, extraer cadenas de los archivos de plantilla, tratar el texto incrustado en imágenes o reconstruir contenido que el CMS no puede exportar suma horas que no tienen nada que ver con la traducción. Invertir un poco de tiempo de desarrollo web en una vía de exportación adecuada suele amortizarse con la primera actualización.

Cuándo tiene sentido la traducción automática con posedición

Para grandes volúmenes de texto descriptivo y de bajo riesgo, como atributos de producto, descripciones largas de catálogo, artículos de una base de conocimientos o entradas antiguas del blog, la traducción automática con posedición humana suele ser el equilibrio adecuado entre rapidez y coste. El motor genera un borrador que respeta su glosario, y un lingüista cualificado lo corrige hasta alcanzar una calidad publicable.

Es menos adecuada para textos breves y muy visibles, como titulares, eslóganes, llamadas a la acción y mensajes de marca con carga emocional, y no es apropiada para los textos legales. Nuestra página sobre traducción automática con posedición explica cómo se organiza el servicio y dónde se sitúa la frontera entre el contenido que puede poseditarse y el que necesita traducción humana.

Cómo preparar el encargo para un proveedor de traducción web

Un buen encargo ahorra dinero dos veces: en el presupuesto, porque el proveedor valora lo que usted realmente necesita, y en el proyecto, porque llegan menos preguntas de vuelta. Las buenas prácticas de traducción web empiezan aquí. Antes de pedir presupuestos, prepare lo siguiente:

  • Alcance e inventario: qué secciones, tipos de página y fuentes de contenido se incluyen (páginas del CMS, productos de la tienda, correos, PDF, imágenes con texto), con una exportación de muestra.
  • Mercados e idiomas: qué países, qué variantes lingüísticas y en qué orden de prioridad.
  • Tratamiento por tipo de contenido: qué páginas necesitan transcreación, cuáles traducción humana y cuáles pueden poseditarse.
  • Material de referencia: su glosario, su guía de estilo, las traducciones existentes y cualquier terminología aprobada de catálogos o envases.
  • Detalles técnicos: el formato de exportación que genera su CMS, quién importa los archivos y cómo se señalarán las actualizaciones.
  • Revisión y aprobación: quién revisa las páginas clave en cada mercado y de cuánto tiempo dispone.
  • Ritmo de actualización: con qué frecuencia cambia el contenido y cómo quiere recibir las actualizaciones.

Después compare las respuestas, no solo los precios. Pregunte a cada proveedor cómo cuenta las repeticiones y las coincidencias de memoria y si compartirá el análisis con usted, si la memoria de traducción y el glosario son suyos y en qué formato los recibirá, cuántas personas trabajan en cada texto y si un segundo lingüista lo revisa, y si trabajan en su formato de exportación sin copias manuales. Nuestro artículo sobre cómo comprobar la calidad de un proveedor antes de contratarlo recoge más preguntas que merece la pena plantear.

Cómo gestiona DEMA Solutions la traducción de sitios web

Traducimos y localizamos las palabras de su sitio web: textos de página, encabezados, microtextos, metadatos SEO, URL y textos alternativos de las imágenes. Lingüistas nativos de cada mercado de destino adaptan el tono, las referencias, las unidades y los formatos; redactores nativos pueden revisar las páginas clave para mejorar su claridad y su capacidad de persuasión, y los titulares, eslóganes y mensajes de campaña pueden transcrearse, con varias opciones y retrotraducción. El diseño y el código siguen en manos de su equipo web, y entregamos los archivos en el formato de exportación de su CMS, como XLIFF, HTML, JSON o CSV, listos para cargar.

El proceso está certificado según la norma ISO 17100, con un segundo lingüista cualificado que revisa cada traducción, como se describe en nuestra página sobre calidad. Su memoria de traducción y su glosario se construyen desde el primer proyecto, son suyos y se entregan en formatos portátiles, de modo que cada actualización futura es más rápida y coherente, y los informes de aprovechamiento muestran qué parte de cada actualización se reutiliza. Nuestros equipos en Italia, Serbia y España trabajan con lingüistas en todos los mercados en los que usted vende.

El papel de TUBE

Para las empresas cuyo sitio web cambia cada semana, TUBE mantiene cada actualización bajo su control. Su glosario y su memoria de traducción controlan la traducción automática, cada traducción aprobada se incorpora a una memoria que es suya y que puede exportar, y los informes de aprovechamiento muestran qué parte de cada actualización procede de texto que usted ya ha aprobado.

Preguntas frecuentes

Depende del número de palabras únicas una vez eliminadas las repeticiones, del número de idiomas, del nivel de tratamiento de cada tipo de contenido (posedición, traducción con revisión o transcreación) y de la facilidad con que se exporta el contenido del CMS. Pida un análisis del recuento de palabras de una exportación real en lugar de un presupuesto basado en el número de páginas.

Para páginas internas, archivos o una primera prueba de un mercado, puede bastar. Para la página de inicio, las páginas de producto y de campaña, el proceso de compra y los textos legales, la traducción automática sin revisar expone a errores terminológicos, a un tono incoherente y a fallos justo donde actúan los clientes. Muchas empresas combinan la traducción automática para el contenido de bajo riesgo con la traducción humana para las páginas clave.

Pueden, pero el coste oculto en tiempo y coherencia suele ser alto y no se guarda nada para reutilizarlo. Los compañeros bilingües aportan más valor como revisores de las páginas clave y como responsables de aprobar la terminología.

El que su CMS o su sistema de tienda exporte de forma limpia: XLIFF es el estándar para la traducción, CSV es habitual para los datos de producto, y JSON o HTML para algunos sitios. Haga primero una exportación e importación de prueba con unas pocas páginas e incluya los metadatos y los textos alternativos.

Las condiciones, los avisos de privacidad y las políticas de devolución deben adaptarlos a cada mercado los asesores jurídicos y traducirlos especialistas en traducción jurídica, no un motor automático. Algunos países fijan requisitos lingüísticos para la información al consumidor, así que conviene consultarlo con un abogado para cada mercado.

Marque automáticamente en el CMS las páginas modificadas, envíe las actualizaciones en lotes regulares, exporte solo el contenido nuevo y modificado y utilice una memoria de traducción para que el texto sin cambios se reutilice en lugar de pagarse de nuevo.

La traducción convierte el texto. La localización adapta además las fechas, las unidades, las monedas, los formatos, los ejemplos, las referencias legales y las llamadas a la acción al mercado de destino, para que el sitio se lea como si se hubiera escrito allí.

Planifique su sitio web multilingüe

Si está preparando un sitio web o una tienda online para nuevos mercados, envíenos una exportación de muestra y díganos qué idiomas necesita. Analizaremos el recuento real de palabras, le mostraremos dónde las repeticiones y las traducciones existentes reducen el esfuerzo y le propondremos el tratamiento adecuado para cada parte del sitio.

¿Cómo podemos ayudarle?

Cuéntenos qué necesita y le responderemos con las soluciones adecuadas.

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